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Acuarios plantados

A diferencia de lo que muchos puedan llegar a pensar, comenzar un acuario plantado es algo que va más allá de “agregar unas cuantas plantas, ¡y listo!”, pues, en realidad, se trata de un proceso complejo que involucra una gran cantidad de factores. No en vano, muchos expertos recomiendan este tipo de acuarios sólo para aficionados que ya hayan tenido algún tipo de experiencia con acuarios tradicionales. Sin embargo, esto no quiere decir que una persona que desee iniciarse en el mundo de la acuariofilia no pueda hacerlo con un montaje de esta naturaleza, por el contrario, sí podrá hacerlo, pero tendrá que ser el doble de precavido y cuidadoso en cada una de las tareas a realizar.

Más allá de una mera función estética, los acuarios plantados buscan mejorar la salud de los peces mediante la recreación de un ambiente más natural. Así, a diferencia de los acuarios tradicionales, en este tipo de acuarios las plantas pasarán a cumplir un papel principal dominando tanto en número como en espacio.

Si estás por comenzar tu propio acuario plantado de agua dulce o simplemente quieres conocer un poco más sobre este tema, no querrás perderte la información que te presentamos a continuación pues de seguro ayudará a aclarar todas tus dudas.

¿Cómo es el proceso de plantación?

A la hora de iniciar un acuario plantado nos encontraremos con que hay tres factores que serán determinantes: las dimensiones del acuario, el sustrato y los tipos de plantas.

1.Dimensiones del acuario

Es importante contar con un tanque moderadamente amplio que garantice que tanto los peces como las plantas dispongan de suficiente espacio para su desarrollo. Sin embargo, no son recomendables peceras que sean demasiado altas, ya que estas tienden a ser más difíciles de iluminar (la intensidad de luz que registremos en la superficie no será igual a la del fondo). Por tal motivo, lo ideal sería contar con un acuario de al menos 10 galones de capacidad cuya altura sea menor que su ancho.

Los tanques con estas características son perfectos para principiantes debido a que son volúmenes relativamente fáciles de manejar y, además, son propicios para aprender a manipular las plantas, escoger los peces correctos, etc. En caso de contar con peceras que superen los 20 galones de capacidad, se recomienda que estas reposen sobre algún tipo de base de anime o corcho.

2.Sustrato

A diferencia de los acuarios tradicionales -en los que se emplea un tipo de sustrato inerte- en los acuarios plantados será fundamental el uso de sustratos nutritivos. Estos sustratos suelen estar compuestos por una mezcla de elementos como laterita, humus, arena de grava y/o tierra negra. A la hora de su instalación, se recomienda colocar una capa de 4 a 5 cm de espesor y, encima de ella, una capa de grava inerte (sílice) de 3 a 4 cm. Finalmente, es muy importante que esta grava posea una granulometría de 1 a 3 milímetros, ya que el uso de piedras más grandes dificultaría el desarrollo de las raíces de las plantas.

Una vez colocados el sustrato y la grava en el acuario, estos deberán humedecerse para iniciar con el proceso de plantado. Para ello, tendremos que hacer un pequeño agujero con los dedos, introducir la planta, y presionar suavemente para evitar que el sustrato suba al cuerpo de agua al ser llenada la pecera.

3.Plantas recomendadas

Existe una gran diversidad de plantas para acuarios de agua dulce, y su elección puede llegar a ser una de las tareas más complicadas de todo el proceso. Tal como sucede con los peces, muchas de ellas tienen requerimientos distintos, por lo que será necesario que evalúes este aspecto con detenimiento para lograr una selección adecuada según las condiciones ambientales de tu acuario. En un principio, se suele recomendar sembrar varios tipos de plantas, con la finalidad de observar cuáles de ellas se adaptan mejor. Sin embargo, emplear este método de “ensayo y error” puede terminar siendo un poco engorroso (¡y hasta costoso!), por lo que hemos decidido hacer una selección minuciosa de plantas con requerimientos y cuidados mínimos ideales para acuaristas sin experiencia y para todos aquellos que prefieran especies menos exigentes.

Ceratophyllum demersum (Cola de zorro)

Ceratophyllum demersum (Cola de zorro): es la planta recomendada por excelencia para acuaristas principiantes. Esta variedad no requiere de muchos cuidados: puede vivir bajo condiciones de luz baja, no requiere acuarios con inyecciones de CO2 y son muy fáciles de mantener. Temperatura ideal: 18 – 28°C. Rango de pH: 5.5 – 8.0.

Limnophila sessiliflora (Ambulia)

Limnophila sessiliflora (Ambulia): la ambulia es otra especie muy fácil de mantener en acuarios de agua dulce plantados. Es muy popular por ser muy vistosa y por su rápida velocidad de crecimiento. Esta planta es ampliamente recomendada como oxigenadora de aguas y consumidora de nitratos. Temperatura ideal: 20 – 25°C. Rango de pH: 6.5 – 7.0.

Elodea najas

Elodea najas: es una planta de tallo alargado y hojas rizadas que puede llegar a medir hasta un metro de altura. Su fácil mantenimiento y gran resistencia la convierten en otra especie ideal para acuaristas inexpertos. La Elodea najas, junto a la Cola de Zorro y la Ambulia son plantas altamente recomendadas para el proceso de ciclado del acuario, ya que son excelentes consumidoras de amonio, nitritos y nitratos. Temperatura ideal de la Elodea: 15 – 28°C. Rango de pH: 6.0 – 8.0.

Peces en acuarios plantados

Tal vez el proceso de selección de los peces sea el mayor desafío al que tengas que enfrentarte durante el montaje de tu acuario plantado. Es importante que tomes en cuenta muchos factores, tales como: el tamaño de los peces, su comportamiento, su compatibilidad con otras especies, etc., y, en función de ello, tomar las decisiones más acertadas. En este sentido, peces como los Guppys, los Platys y los peces Gato Cristal serán excelentes opciones gracias a su comportamiento dócil en el acuario. Por lo general, estas especies suelen ser muy fáciles de mantener y logran reproducirse con una cierta rapidez. Además de ello, pueden vivir en armonía con las plantas del acuario y su tamaño relativamente pequeño les permite desplazarse con facilidad en toda la pecera.

Otros ejemplares recomendados para este tipo de acuarios son los Kribensis o Cíclidos Púrpuras (son pacíficos, respetuosos con las plantas, pero un poco territoriales con otros de su especie), los peces tetra, y los cíclidos enanos Ramirezi, que pese a que pueden vivir entre plantas, suelen ser muy territoriales con otros de su misma especie y pueden llegar a tener enfrentamientos con peces más pequeños (estos cíclidos se recomiendan únicamente para acuaristas expertos).

En contraposición a lo anterior, también es nuestro deber comentarte que así como hay peces ideales para criar en acuarios plantados, hay otros que no deberás incluir en tu lista ¡ni por equivocación! Entre ellos podemos mencionar a los cíclidos africanos, peces de las variedades de las bailarinas y los goldfish o peces como los barbos.

Cuidados posteriores de un acuario plantado

1.Mantenimiento:

Las labores de mantenimiento en acuarios plantados de agua dulce son totalmente individuales, es decir, variarán de caso en caso dependiendo de factores como: la cantidad de plantas sembradas, el número de peces en el acuario, la calidad del filtrado, etc. Sin embargo, en líneas generales, la mayoría de las plantas en estos acuarios requerirán ser podadas y/o desmalezadas una vez cada 15 días (tal vez unos días más o unos días menos, según la naturaleza de las mismas).

Para llevar a cabo estas labores de mantenimiento, podemos encontrar en el mercado una gran variedad de artículos que nos facilitarán tanto las tareas de poda como las de sembrado. Herramientas como clips o pinzas de plantado, tijeras, rejas para tapizado con musgo y hasta kits completos de jardinería han pasado a formar parte del equipamiento básico del acuarista aficionado gracias a su contribución en la simplificación de las tareas.

En lo que respecta al agua, esta tenderá a mantenerse más limpia que en los acuarios tradicionales debido a que las plantas actúan como entes purificadores y ayudan a mantener balanceadas sus condiciones químicas. Asimismo, tampoco será necesario el sifonado de la grava puesto que los restos de alimentos y desechos de los peces se convertirán en nutrientes para ser aprovechados por las plantas. Solamente bastará con realizar cambios periódicos del 20% del agua una vez cada 15 días, aunque esto podría variar dependiendo de la cantidad de peces en el tanque.

2.Iluminación:

La luz es fundamental para la vida de las plantas, de ahí su importancia en este tipo de montajes. Si tus plantas requieren una cierta cantidad de luz y no cuentas con un sistema en tu acuario que pueda proveérsela, no importa cuánto la cuides, ni qué tan bien la alimentes, terminarán muriéndose por la falta de este “nutriente”.

Por lo general, la mayoría de las plantas requieren un mínimo de 0,5 watts por cada litro de agua. En este sentido, si tu acuario es de 60 litros, entonces necesitarás proveer a tus plantas con al menos 30 watts de luz; si es de 90 litros, deberás proporcionarle 45 watts, y así sucesivamente. Aún así, recuerda que algunas plantas requieren más luz que otras para alcanzar un desarrollo óptimo, por lo que será vital que aclares tus dudas al respecto y escojas aquella que mejor se adapte a las condiciones de tu acuario (y de tu bolsillo).

3.Abono:

El abonado de los acuarios plantados es un tema que dependerá directamente del tipo de iluminación que tengamos y de la naturaleza de las plantas que hayamos escogido. En este sentido, aquellos acuarios que cuenten con una iluminación baja requerirán principalmente productos preparados que aporten potasio, mientras que en los acuarios con una iluminación alta tendremos que controlar de manera individual el abonado con nutrientes como nitrógeno, potasio y fósforo.

Por otra parte, al tener un sistema de iluminación adecuado, las plantas necesitarán carbono para realizar su natural proceso de fotosíntesis. El dióxido de carbono será de gran ayuda en el proceso de crecimiento (acelerado) de las plantas. Es importante tener en cuenta que, en condiciones naturales, las plantas no cuentan con una concentración tan alta de CO2 disuelto en el agua, y aun así logran desarrollarse normalmente, pero, por más que lo intentemos, nuestros acuarios nunca lograrán reproducir con exactitud las condiciones normales en las que se encuentran las plantas en la naturaleza, por eso incrementar la concentración de dióxido de carbono en el agua resulta muy beneficioso.

Recomendaciones finales

Evita a toda costa filtros con carbón o filtros de mochila, ya que estos tienden a agitar el agua y a propiciar la pérdida de CO2.

Como es bien sabido, las plantas crecen, y esto ocasiona que deban ser podadas cada cierto tiempo. Para podarlas, deberás recortar justo por sus “nudos”, nunca más arriba ni más abajo. Recuerda, también, que una vez que una planta es fijada en un lugar, esta no debe ser movida jamás.

Medir constantemente los niveles de nitrato, fosfato y hierro será fundamental en este tipo de acuarios. Mantener cada uno de ellos en su rango normal evitará la proliferación de algas.

Los cuidados de un acuario plantado de agua dulce tal vez ameriten un poco más de esfuerzo -y cariño- que los requeridos por un acuario tradicional. Sin embargo, el hecho de saber que has podido crear un ambiente más parecido al hábitat natural de tus peces seguramente será muy reconfortante.

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